Después de un descanso confortador…
Nah… como que descanso confortador, Fred y George no estaban nada agotados después de la rara forma en que aparecieron en Hogwarts de la nada y menos teniendo a sus ídolos se iban a quedar tan tranquilos, pues como ellos bien dicen: Hombres nobles que trabajaron sin descanso para ayudar a una nueva generación de quebrantadores de la ley, no podían quedarles mal, así mas rápido de lo que tardan en decir Quidich este par de "lindo angelitos" armaron semejante alboroto con su surtido W&W de fuegos artificiales en medio de la sala multipropósito, provocando que todos y cada una de las personas que en esos momentos le daban la bienvenida a Morfeo con los brazos abiertos, despertaran pegando sendos gritos y cayendo de sus respectivas hamacas con atronadoras palabrotas (que no pienso repetir), mas que nada por parte de los merodeadores, que provocaron en Fred y George una avalancha de carcajadas, dando como resultado: una hamaca calcinada por parte de un Dragón de fuego, un par de pantalones vaqueros chamuscados por parte de una salamandra chillona color purpura, dos cabelleras pelirrojas mas que encendidas del coraje e impresión, un par de ojos verdes tras unas gafas de montura echando chispas por hacer sido despertado tan bruscamente, una cabellera pelirroja corta peligrosamente chamuscada, un profesor de pociones mas que molesto, es mas, echando fuego por los ojos, una profesora de transformaciones con su cabellera desacomodada, señal de lo molesta que estaba, mirada fulminante, boca en una finísima línea y las cejas casi juntas, una cabellera castaña adoptando la misma postura que su profesora, un profesor Dumbledore negando significativamente con la cabeza y tres chicos, una vez recuperados de la primera impresión, rodando por el piso desternillándose de la risa por lo hecho por el par de "nuevos merodeadores quebrantadores de la ley"
-¡Weasley! ¿Cómo se les pudo ocurrir, hacer semejante alboroto a estas horas de la noche?- exclamo mas que enojada la profesora McGonagall.
-De hecho profesora, no puede decir que sea de noche- exclamo Fred Weasley sonriendo pícaramente.
-Exacto, como dice mi querido hermano, no puede ser de noche, si como nos explicaron, el tiempo se detuvo mientras estemos aquí- aporto George Weasley uniéndose a su hermano en su traviesa sonrisa.
James, Sirius y Remus los veían con los ojos brillosos, habían encontrado a alguien que siguiera sus pasos y no era precisamente el hijo de James Potter, sino ese par de alborotadores que se parecían mucho.
-¡Te imaginas Sirius si hubiera habido dos como yo… o como tu!- exclamo James con los ojos brillándole de emoción.
-¡La de cosas que habríamos hecho!- sonrio Sirius con la misma mirada emocional que su amigo.
-¡O si hubiera ávido dos Lunáticos!- sonrio el chico de gafas y ojos avellanas observando a su amigo de ojos miel.
-¡Doble salida nocturna cada mes!- aporto Sirius casi saltando de la emoción
Eso no hubiera sido bueno- dijo Remus perdiendo un poco el brillo.
-¡Claro que si!- sonrio James encarando a su amigo y a un lado de el Sirius, con la misma mirada maniaca de James- ¡imagínate, solo imagínate Lunático, dos Lunáticos, dos Canutos, Dos Cornamentas surcando los bosques una vez al mes y en los pasillos del colegio… las de cosas que hubiéramos hecho!- su imaginación volaba a mil por hora, ese chico no tenia remedio.
-¡Eso sin contar los castigos que nos hubiéramos salvados con otros como nosotros que nos cubrieran la espalda!- soñó Sirius también con su imaginación a mil por hora.
-¡Hubiera sido grandioso!- suspiraron los dos exageradamente.
-Hubiera sido catastrófico- exclamaron Lily y McGonagall igual de alarmadas.
-¡Doble alboroto!- dijo Lily en un susurro.
-Doble problema- exclamo McGonagall con los ojos como platos.
-¡Dobles merodeadores!- chillaron ambos mujeres a la vez.
-¡Increíble!- gritaron loas tres merodeadores al unisonó.
-Remus… yo creí que tu eras el que metía en cintura a estos dos- mascullo Harry sorprendido señalando a su padre y padrino.
-En verdad Harry ¿aun no entiendes?- dijo James con fingida sorpresa- por algo es un merodeador, él, al igual que nosotros, es un quebrantador de la ley en todo el sentido estricto de la palabra- exclamo le chico de manera solemne.
Remus hizo una leve reverencia sonriendo traviesamente
-Chicos- Sirius hablo a los gemelos solemnemente- a partir de hoy- volteo a ver a sus amigos, los cuales levantando los pulgares lo animaron a seguir-son… los Merodeadores Honorarios y esperamos, mis compañeros en el arte de las travesuras…
-¿Arte de las travesuras?- ironizo Lily interrumpiendo en medio de su discurso a Sirius.
-Pelirroja, no interrumpas, ¿que no vez que algo importante?- exclamo Sirius con fingido dolor a su falta de buen juicio por interrumpirlo en medio de algo "sumamente importante".
-Lo siento, "su gran Magnificencia, Señor Black", no sabia que usted estaba diciendo un gran discurso, disculpe usted por mi atrevida intromisión- se mofo Lily haciendo una exagerada reverencia.
-¡Pelirroja! No sabia que sabias hacer eso- exclamo Sirius con los ojos como platos- en vista de esto- volteo a ver a sus amigos e hizo unas señas para que se acercaran, formaron un conciliábulo para deliberar "ciertas cosas".
Harry veía todo aquello extrañado, volteo a ver a sus amigos y a su novia y vio que ellos estaban igual de sorprendidos, no entendían nada de los que su padre y amigos estaban tramando, volteo a ver a Lily y vio que ella los mirada de forma extraña, como temiéndose algo, así que se alejo de sus amigos, se acerco a ella y pregunto
-¿Por qué se ponen así?- señalo a los tres hombres sumidos en su platica.
Lily soltó un largo suspiro y exclamo- solo hacen eso cuando traman algo, y por lo regular eso no es nada bueno, no se que sea realmente, pero terminan siendo cosas que por lo regular, la casa terminaba perdiendo puntos, y no uno o dos… eran treinta o cincuenta… pero no se como aun así terminábamos ganando la copa de las casas… creo que era por que James y Sirius se encargaban de recuperar los puntos en los partidos de Quidich o no se- termino encogiéndose de hombros
-¿Entonces crees que no sea nada bueno?- pregunto Ginny, la cual se había acercado a ellos al ver la cara de sorpresa de Harry.
-No lo creo, conociéndolos como los conozco, no creo que sea nada bueno… y menos con la pequeña demostración de lo que pueden hacer los merodeadores de esta época- exclamo Lily viendo a Ginny y a los gemelos significativamente.
-Te entiendo-exclamo Ginny siendo la mirada de la pelirroja de ojos verdes- he vivido toda mi vida con ellos y aunque a la larga te acostumbras a sus bromas… aun así son sorprendentes… no se que haría si ellos no estuvieran, son los que alegran las situaciones cuando algo no anda bien.
-Si… se a lo que te refieres Ginny- exclamo Harry abrazando a su novia por la cintura, atrayéndola hacia el.
Ron y Hermione se habían acercado a ellos mientras platicaban y veían temerosos al grupito de amigos deliberando muy seriamente. Por otro lado, McGonagall y Severus estaban divididos entre separarlos o esperar a ver que hacían… aunque a Severus comenzaba a ganarle la parte de separarlos y mandarlos de una buena vez a dormir antes de que el lugar quedara más destruido. Dumbledore y Hagrid veían la escena enternecido, recordando viejas bromas echas por eso grupo de revoltosos y recordando los tiempo en donde dos jóvenes prácticamente los destronaron de su puesto de revoltosos al acecho. Fred y George, por otro lado, estaban ansiosos por lo que sus ídolos tenían por decir… y no era para menos… ver a tus ídolos, tal y como eran en sus años colegiales y todavía con ideas brillantes de armar revuelo en el colegio, no era algo que pudiera verse todos los días.
Por fin, después de lo que pareció una eternidad… los tres chicos se separaron con sonrisas idénticas, sonrisas que atemorizaron tanto a Harry como a Lily.
-Después de deliberar los sucesos acontecidos recientemente- iba diciendo Remus en tono solemne.
-Hemos llegado a la conclusión- continuo Sirius con una postura seria, nada propia en él y una voz calmada y pausada, lo que hacia resaltar mas su estirpe de sangre pura
-Numero uno… ejem… Lily nos ha engañado todos estos años haciéndonos creer que es una prefecta perfecta- sentencio James viendo acusadoramente a su novia, la cual tenia cara de sorpresa- pero después de haber dicho lo que dijo, nos hemos dado cuenta, que es una alborotadora hecha y derecha como nosotros- sonrio James a la aludida con su mejor sonrisa.
-Por ese motivo, señora Potter- rio Sirius adelantándose a los hechos, que ya estaban escritos a suceder.
-La nombramos…- continuo Remus divertido y solemne, una combinación extraña en él.
-La merodeadora Gamo- sentenciaron los tres chicos a la vez sonriendo de oreja a oreja.
-Por el simple motivo de ser una experta en el arte de engañar a los mayores alborotadores que hayan existido en la historia de Hogwarts- exclamo James tomando la mano de su novia y besándola con delicadeza.
Lily sonrio ante esto y negando con la cabeza beso a su novio en los labios una vez que este hubo alzado la cabeza para verla a la cara
-James, eres un completo tonto- rio Lily por lo bajo- y por lo mismo te amo.
James ensancho aun más su sonrisa y beso a su novia ante la evidente sorpresa de dos pelinegros, uno de ojos verdes y otros negros como la noche, los cuales al percatarse de su parecido en la reacción, cambiaron las mismas.
-Segundo punto de la noche- exclamo Remus atrayendo todas las miradas a él.
-Como iba diciendo nuestro querido Canuto- sonrio James tomado de la mano de su novia
-Al cual yo interrumpí sin conmiseración alguna- se unió al juego Lily ganándose las miradas de sorpresa de su hijo, profesora y amigo.
-Canuto, Lunático, Cornamenta, Colagusano y a partir de hoy Gamo les damos la más grata bienvenida al grupo de los merodeadores, quebrantadores de la ley por excelencia y proveedores de artículos para magos traviesos- exclamo Sirius solemnemente con su mas grandes sonrisa y los ojos brillándoles como pequeños ónices.
-Esto es un gran honor- exclamaron ambos chicos haciendo una leve reverencia.
-Esperamos y a lo largo de las historia nos demos cuenta que no nos hemos equivocado en la decisión que hemos tomado- sentencio James observando los libros impacientemente.
-Pero algo me dice que no nos hemos equivocado- exclamo Remus observando a los otros dos pelirrojos que negaban abatidos, al pelinegro de cabello negro el cual rodaba los ojos y a la castaña que rodaba los ojos con resignación ante lo que se venia.
-No les fallaremos- sentenciaron los dos chicos con orgullo en los ojos y limpiándose fingidas lagrimas de felicidad.
-Esa es la actitud merodeadora- exclamo Lily para sorpresa de todos- ¿Qué?- se encogió de hombros en dirección a su hijo al cual le guiño un ojo- que sea lista no quiere decir que no sea divertida.
-Bien… después de esta… pequeña broma… de parte de nuestro alborotadores de época, les sugiero a todos, antes que nuestros queridos profesores se enojen mas de los que están- señalo a McGonagall y Severus, los cuales echaban chispas por los ojos- que todos nos vallamos a dormir, "mañana será un largo día"- sonrio el profesor a los gemelos los cuales le regresaron la sonrisa de forma traviesa.
Ahora si, después de un par de horas de sueño, o para Harry y sus amigos, solo un par de minutos después de haberse desvelado como nunca antes, fueron despertados por las sonoras carcajadas del renovado grupo de merodeadores
-Mama ¡nunca me hubiera imaginado que tu fueras igual a mi padre!- exclamo Harry frotándose los ojos con las yemas de los dedos por debajo de sus gafas.
-Hijo, como dije ayer, que sea lista no quiere decir que no me guste jugar bromas- exclamo Lily alzando un hombro y componiendo una cara traviesa a su hijo- toma, te guarde esto, nos trajeron el desayuno hace rato, nomas faltaban ustedes- sonrio a su hijo entregándole un platón de tostadas con mermelada de fresa y una jarra de jugo de calabaza.
-¿No te los iras a acabar tu solo verdad?- señalo Ron al platón con ojos devoradores.
-No compañero, los compartiré con Ginny y Hermione- mascullo Harry esperando la reacción de su amigo riéndose interiormente.
-No puedes hacerme esto Harry, soy casi como tu hermano, te di permiso para que salgas con mi hermana…
-Creí que ya te había quedado claro, hermanito, que yo no necesitaba permiso para salir con Harry- exclamo Ginny fulminándolo con la mirada y una tostada a medio comer
-Como sea- exclamo Ron restándole importancia al asunto- eres mi cuñado, no puedes hacerme esto a mi Harry, a mi que te he acompañado en todas y cada una de tus aventuras- exclamo el chico sorprendido de que su amigo no le invitara a una tostada.
Harry estallo en carcajadas y le alcanzo el platón de tostadas a un muy sorprendido pelirrojo
-No puedo creer que te lo hallas creído Ron, viendo los padres que tengo, no puedes esperar otra cosa amigo- exclamo Harry viendo la sorpresa de Ron.
-Por un momento me asustaste compañero- sentencio Ron dándole un mordisco a una tostada- nof of vu-as a ader.
-Ron, eres asqueroso- exclamo Hermione con un leve escalofrió.
-Yo creo que mientras los jóvenes desayunan podemos seguir leyendo para terminar con esto mas rápido- bufo Severus saliendo de los servicios secándose las manos con una toalla.
-Sigues igual de amargado Severus- mascullo Remus negando burlonamente.
-Basta Lupin, en este momento tengo mas autoridad que tu- lo reprendió Severus observándolo detenidamente.
-Lo que diga profesor murciélago- se burlaron James y Sirius con saludos militares muggles.
Antes de que Severus pudiera contraatacar Dumbledore exclamo
-Minerva, podrías hacer el favor de continuar con la lectura.
-Por supuesto profesor Dumbledore- exclamo la profesora tomando le libro y abriéndolo por el cuarto capitulo.
El guardián de las llaves
-Creo que hablan de ti Hagrid- sonrio Sirius al semi gigante.
-Si, creo que a partir de aquí aparece yo- contesto el semi gigante acomodándose en su puf.
La profesora se aclaro la garganta y continúo con la lectura
BUM. Llamaron otra vez. Dudley se despertó bruscamente.
—¿Dónde está el cañón? —preguntó estúpidamente.
-Harry, no me arrepiento en nada en haberle dado ese caramelo longuilinguo a tu primo- exclamo Fred con una sonrisa de oreja a oreja.
-Yo tampoco me arrepiento que se lo hayas dado, fue muy divertido- sonrio Harry a Fred en complicidad.
-¿Se puede saber de que están hablando ustedes dos?- inquirió James observando como los chicos compartían recuerdos.
-Todo a su tiempo papá, estoy seguro que te enteraras de eso- sonrio Harry divertido.
-Cuanto tengo que esperar- inquirió Sirius molesto.
-Creo… tres libros- rio Ron divertido, pareciéndose significativamente a sus hermanos gemelos.
-Saben chicos, creo que terminaremos teniendo mas merodeadores de los que esperamos- dijo Remus observando a los chicos divertido.
-Creo que tienes razón, mi querido Lunático- aprobó James tomando las manos de su novia.
-Chicos ¿me permiten seguir leyendo? Si no es mucha molestia- exclamo McGonagall con sarcasmo.
-¿Usted también profesora?- inquirió Sirius sorprendido.
-¡Black!- bufo la profesora molesta.
-Bien, bien, continúe- exclamo le chico encogiéndose en su puf azul.
Se oyó un crujido detrás de ellos y tío Vernon apareció en la habitación. Llevaba un rifle en las manos: ya sabían lo que contenía el paquete alargado que había llevado.
James iba a interrumpir, pero se arrepintió al ver la mirada furiosa de Hermione y la profesora McGonagall
—¿Quién está ahí? —gritó—. ¡Le advierto... estoy armado!
Hubo una pausa. Luego... ¡UN GOLPE VIOLENTO!
La puerta fue empujada con tal fuerza que se salió de los goznes y, con un golpe sordo, cayó al suelo. Un hombre gigantesco apareció en el umbral. Su rostro estaba prácticamente oculto por una larga maraña de pelo y una barba desaliñada, pero podían verse sus ojos, que brillaban como escarabajos negros bajo aquella pelambrera. El gigante se abrió paso doblando la cabeza, que rozaba el techo. Se agachó, cogió la puerta y, sin esfuerzo, la volvió a poner en su lugar. El ruido de la tormenta se apagó un poco. Se volvió para mirarlos.
—Podríamos preparar té. No ha sido un viaje fácil...-- Se desparramó en el sofá donde Dudley estaba petrificado de miedo.
-Hagrid ¿Qué poco tacto tienes?- exclamo Lily sorprendida- mira que tirar su puerta y luego pedir un poco de té…- rio la chica tiernamente.
-Si, creo que no fue un buen inicio- exclamo el semi gigante asintiendo con la cabeza.
—Levántate, bola de grasa —dijo el desconocido.
Dudley se escapó de allí y corrió a esconderse junto a su madre, que estaba agazapada detrás de tío Vernon.
-¡Bien hecho Hagrid!- exclamaron los merodeadores a la vez.
-Perdón profesora- se disculpo Remus cohibido.
-Lo esperaba de los señores Weasley, Black, Potter, pero no de usted señor Lupin- exclamo McGonagall molesta y divertida.
Remus se hundió mas en su asiento cohibido
—¡Ah! ¡Aquí está Harry! —dijo el gigante.
Harry levantó la vista ante el rostro feroz y peludo, y vio que los ojos negros le sonreían.
—La última vez que te vi eras sólo una criatura —dijo el gigante—. Te pareces mucho a tu padre, pero tienes los ojos de tu madre.
-Hagrid, esa fue la primera vez que alguien me lo decía, pero a partir de ahí lo comencé a escuchar casi a diario- le sonrio Harry a Hagrid.
Tío Vernon dejó escapar un curioso sonido.
—¡Le exijo que se vaya enseguida, señor! —dijo—. ¡Esto es allanamiento de morada!
—Bah, cierra la boca, Dursley, grandísimo majadero —dijo el gigante. Se estiró, arrebató el rifle a tío Vernon, lo retorció como si fuera de goma y lo arrojó a un rincón de la habitación.
-¡Wow! Que fuerza- ironizo Sirius divertido.
Hagrid negó con los ojos cerrados, pero agradecido
Tío Vernon hizo otro ruido extraño, como si hubieran aplastado a un ratón.
—De todos modos, Harry —dijo el gigante, dando la espalda a los Dursley—, te deseo un muy feliz cumpleaños. Tengo algo aquí. Tal vez lo he aplastado un poco, pero tiene buen sabor. Del bolsillo interior de su abrigo negro sacó una caja algo aplastada. Harry la abrió con dedos temblorosos. En el interior había un gran pastel de chocolate pegajoso, con «Feliz Cumpleaños, Harry» escrito en verde.
-Lo siento, creo que esa vez no te di las gracias, así que ¡gracias Hagrid!- sonrio Harry a su amigo semi gigante.
-No hay de que- exclamo le hombretón al chico, alborotándole el cabello.
-Hagrid, en verdad muchas gracias, no se como agradecerte el detalle- dijo Lily tomando la mano del semi gigante entre las suyas, pequeñas y suaves.
-No es nada Lily, en verdad, para mi fue todo un placer- exclamo Hagrid con una sonrisa bondadosa.
Harry miró al gigante. Iba a darle las gracias, pero las palabras se perdieron en su garganta y, en lugar de eso, dijo:
—¿Quién es usted?
El gigante rió entre dientes.
—Es cierto, no me he presentado. Rubeus Hagrid, Guardián de las Llaves y
Terrenos de Hogwarts.
Extendió una mano gigantesca y sacudió todo el brazo de Harry
Los cinco bromistas estallaron en carcajadas ante la ultima frase leída
—¿Qué tal ese té, entonces? —Dijo, frotándose las manos—. Pero no diría que no si tienen algo más fuerte.
Sus ojos se clavaron en el hogar apagado, con las bolsas de patatas fritas arrugadas, y dejó escapar una risa despectiva. Se inclinó ante la chimenea. Los demás no podían ver qué estaba haciendo, pero cuando un momento después se dio la vuelta, había un fuego encendido, que inundó de luz toda la húmeda cabaña.
-Hagrid ¿creí qu no podías hacer magia?- inquirió Lily sorprendida
-Lily, hay cosas que aun no sabes- exclamo James tomando a su novia por la cintura y besándola en la mejilla.
Harry sintió que el calor lo cubría como si estuviera metido en un baño caliente. El gigante volvió a sentarse en el sofá, que se hundió bajo su peso, y comenzó a sacar toda clase de cosas de los bolsillos de su abrigo: una cazuela de cobre, un paquete de salchichas, un atizador, una tetera, varias tazas agrietadas y una botella de un liquido color ámbar, de la que tomó un trago antes de empezar a preparar el té. Muy pronto, la cabaña estaba llena del aroma de las salchichas calientes. Nadie dijo una palabra mientras el gigante trabajaba, pero cuando sacó las primeras seis salchichas jugosas y calientes, Dudley comenzó a impacientarse.
-Harry, no hables de comida- exclamo Sirius con boca hecha agua
-Sirius, acabas de comer- lo riño Ginny divertida
-Si, pero la comida es comida- exclamo el chico tragando sonoramente
Tío Vernon dijo en tono cortante:
—No toques nada que él te dé, Dudley.
El gigante lanzó una risa sombría.
—Ese gordo pastel que es su hijo no necesita engordar más, Dursley, no se preocupe.
Le sirvió las salchichas a Harry, el cual estaba tan hambriento que pensó que nunca había probado algo tan maravilloso, pero todavía no podía quitarle los ojos de encima al gigante. Por último, como nadie parecía dispuesto a explicar nada, dijo:
—Lo siento, pero todavía sigo sin saber quién es usted.
-Harry ¿Qué quieres decir?- inquirió Lily sorprendida
-Si hijo, como que no sabias quien era Hagrid, si con solo la mención del castillo deberías de haberlo intuido- mascullo James viendo a Harry detenidamente
-Ya verán- sonrio Harry de lado, como con tristeza- solo una cosa antes de que continúen… no se sorprendan por lo que escucharan, no es nada agradable
Ante estas palabras, tanto James como Sirius prepararon sus pergaminos y plumas como si sus vidas dependieran de ello
-Continúe profesora- pidió Remus seriamente
El gigante tomó un sorbo de té y se secó la boca con el dorso de la mano.
—Llámame Hagrid —contesto—. Todos lo hacen. Y como te dije, soy el guardián de las llaves de Hogwarts. Ya lo sabrás todo sobre Hogwarts, por supuesto.
—Pues... yo no... —dijo Harry
-¿Cómo es eso posible?- exclamo Lily poniéndose de pie sorprendida- ya deberias saber todo sobre Hogwarts, mi hermana lo sabe, ella debió decirte- como Harry no le contestaba, se volvió a sentar y espero a que continuaran.
Hagrid parecía impresionado.
—Lo lamento —dijo rápidamente Harry
—¿Lo lamento? —preguntó Hagrid, volviéndose a mirar a los Dursley, que retrocedieron hasta quedar ocultos por las sombras—. ¡Ellos son los que tienen que disculparse! Sabía que no estabas recibiendo las cartas, pero nunca pensé que no supieras nada de Hogwarts. ¿Nunca te preguntaste dónde lo habían aprendido todo tus padres?
—¿El qué? —preguntó Harry
-¿EL QUE?- bramaron furiosos Sirius, Remus y James.
-¿QUÉ SE CREE MI HERMANA?- bufo Lily molesta.
Harry rio divertido recordando lo que venia. Sus padres, Sirius y Remus, al igual que sus amigos vieron sorprendidos su reacción- ya verán- dijo como toda respuesta encogiéndose de hombros
—¿EL QUÉ? —bramó Hagrid—. ¡Espera un segundo!
-Ven- exclamo el chico arrancando sonrisa de todos, y una mueca de Severus
Se puso de pie de un salto. En su furia parecía llenar toda la habitación. Los
Dursley estaban agazapados contra la pared.
—¿Me van a decir —rugió a los Dursley— que este muchacho, ¡este muchacho!, no sabe nada... sobre NADA?
Harry pensó que aquello iba demasiado lejos. Después de todo, había ido al colegio y sus notas no eran tan malas.
—Yo sé algunas cosas —dijo—. Puedo hacer cuentas y todo eso.
-Harry, no creo que Hagrid halla estado hablando de eso- sentencio James observando a su hijo
-En ese momento no lo sabia- negó Harry divertido
-Cierto… lo olvide, perdón Harry- exclamo James uniéndose a su risa
Pero Hagrid simplemente agito la mano.
—Me refiero a nuestro mundo. Tu mundo. Mi mundo. El mundo de tus padres.
—¿Qué mundo?
Hagrid lo miró como si fuera a estallar.
—¡DURSLEY! —bramó.
Tío Vernon, que estaba muy pálido, susurró algo que sonaba como mimblewimble. Hagrid, enfurecido, contempló a Harry.
—Pero tú tienes que saber algo sobre tu madre y tu padre —dijo—. Quiero decir, ellos son famosos. Tú eres famoso.
—¿Cómo? ¿Mi madre y mi padre... eran famosos? ¿En serio?
—No sabías... no sabías... —Hagrid se pasó los dedos por el pelo, clavándole una mirada de asombro—. ¿De verdad no sabes lo que ellos eran? —dijo por último.
-¿Cómo puede ser posible, que mi hijo, no sepa que sus padres eran unos magos?- exclamo Lily sorprendida
-Mis tíos me ocultaron muchas cosas durante muchos años, y hasta la fecha creo que mi tía me sigue ocultando cosas- explico Harry encogiéndose de hombros
-¿Cómo?- inquirió Severus sorprendido
-¿Se sorprende profesor?- inquirió Harry burlesco- ya vera, no soy como usted cree- negó Harry con las cejas alzadas
De pronto, tío Vernon recuperó la voz
—¡Deténgase! —ordenó—. ¡Deténgase ahora mismo, señor! ¡Le prohíbo que le diga nada al muchacho!
Un hombre más valiente que Vernon Dursley se habría acobardado ante la mirada furiosa que le dirigió Hagrid. Cuando éste habló, temblaba de rabia.
-Peligro a la vista- mascullaron los merodeadores a la vez- Hagrid esta furioso- canturrearon divertidos
El semi gigante les sonrio como agradecimiento
—¿No se lo ha dicho? ¿No le ha hablado sobre el contenido de la carta que Dumbledore le dejó? ¡Yo estaba allí! ¡Vi que Dumbledore la dejaba, Dursley! ¿Y se la ha ocultado durante todos estos años?
—¿Qué es lo que me han ocultado? —dijo Harry en tono anhelante.
-Eso Harry, así se hace- lo apremio James dándole palmaditas en la espalda
-Esa es la actitud Harry- sonrio Sirius alborotándole el pelo a su ahijado
—¡DETÉNGASE! ¡SE LO PROHÍBO! —rugió tío Vernon aterrado.
Tía Petunia dejó escapar un gemido de horror.
—Voy a romperles la cabeza —dijo Hagrid—. Harry debes saber que eres un mago.
-Hagrid, creo que pudiste habérselo dicho de otra forma, fuiste muy directo, yo no te hubiera creído- dijo Lily divertida
-Tampoco lo hice- informo Harry a su madre
Se produjo un silencio en la cabaña. Sólo podía oírse el mar y el silbido del viento.
—¿Que soy qué? —dijo Harry con voz entrecortada.
—Un mago —respondió Hagrid, sentándose otra vez en el sofá, que crujió y se hundió—. Y muy bueno, debo añadir, en cuanto te hayas entrenado un poco. Con unos padres como los tuyos ¿qué otra cosa podías ser? Y creo que ya es hora de que leas la carta.
-Gracias Hagrid- exclamaron Lily y James sonriendo
-Wow, no creí que nos estimaras tanto Hagrid- exclamo Sirius divertido
-Basta chicos, me sonrojan- exclamo Hagrid secándose una lagrima delatora
Harry extendió la mano para coger, finalmente, el sobre amarillento, dirigido, con tinta verde esmeralda al «Señor H. Potter, El Suelo de la Cabaña en la Roca, El Mar». Sacó la carta y leyó:
COLEGIO HOGWARTS DE MAGIA
Director: Albus Dumbledore
(Orden de Merlín, Primera Clase,
Gran Hechicero, Jefe de Magos,
Jefe Supremo, Confederación
Internacional de Magos).
Querido señor Potter:
Tenemos el placer de informarle de que dispone de una plaza en el
Colegio Hogwarts de Magia. Por favor, observe la lista del equipo y los libros
necesarios.
Las clases comienzan el 1 de septiembre. Esperamos su lechuza antes del
31 de julio.
Muy cordialmente, Minerva McGonagall
Directora adjunta
Las preguntas estallaban en la cabeza de Harry como fuegos artificiales, y no sabía cuál era la primera. Después de unos minutos, tartamudeó:
—¿Qué quiere decir eso de que esperan mi lechuza?
—Gárgolas galopantes, ahora me acuerdo —dijo Hagrid, golpeándose la frente con tanta fuerza como para derribar un caballo. De otro bolsillo sacó una lechuza (una lechuza de verdad, viva y con las plumas algo erizadas), una gran pluma y un rollo de pergamino. Con la lengua entre los dientes, escribió una nota que Harry pudo leer al revés.
-Hagrid, sabes, hasta yo me sorprendo de todo lo que te cabe en tus bolsas- rio James divertido
Querido señor Dumbledore:
Entregué a Harry su carta. Lo llevo mañana a comprar sus cosas.
El tiempo es horrible. Espero que usted esté bien.
Hagrid
Hagrid enrolló la nota y se la dio a la lechuza, que la cogió con el pico. Después fue hasta la puerta y lanzó a la lechuza en la tormenta. Entonces volvió y se sentó, como si aquello fuera tan normal como hablar por teléfono.
-Harry es más fácil enviar una lechuza que hablar por tefelono- exclamo Sirius sorprendido
-Ah… Sirius… es teléfono, no tefelono y para mi era sorprendente enviar una lechuza en medio de una tormenta- explico el chico encogiéndose de hombros
-Como sea- exclamo Sirius con un ademan de mano restándole importancia- al fin y al cabo yo ni se usarlo
-Sirius es muy…
-Hermione, deja que la profesora continúe por favor- pidió Ginny poniendo una mano sobre el hombro de su amiga
Esta sonrio en disculpa a su profesora y esta prosiguió con la lectura
Harry se dio cuenta de que tenía la boca abierta y la cerró rápidamente.
—¿Por dónde iba? —dijo Hagrid. Pero en aquel momento tío Vernon, todavía con el rostro color ceniza, pero muy enfadado, se acercó a la chimenea.
—Él no irá —dijo.
-Claro que ira- exclamaron Sirius y James molestos
-¿Quién te crees que eres para impedirle a Harry Potter ir al colegio?- mascullo Remus con los brazos en jaras
Hagrid gruñó.
—Me gustaría ver a un gran muggle como usted deteniéndolo a él —dijo.
—¿Un qué? —preguntó interesado Harry
-Muggle, persona no mágica- explico Lily sin poder contenerse a contestar a la pregunta
-Hermione, ¿no cambiamos de padres de pura casualidad?- rio Harry divertido
-No lo creo Harry- sonrio su amiga siguiéndole la corriente
Los merodeadores (los seis, incluyendo a las nuevas incorporaciones), se voltearon a ver entre ellos confundidos, pues no entendían que sucedía
—Un muggle —respondió Hagrid—. Es como llamamos a la gente «no-mágica» como ellos. Y tuviste la mala suerte de crecer en una familia de los más grandes muggles que haya visto.
-Cierto- tercieron los merodeadores originales divertidos
—Cuando lo adoptamos, juramos que íbamos a detener toda esa porquería —dijo tío Vernon—. ¡Juramos que la íbamos a sacar de él! ¡Un mago, ni más ni menos!
-¿Qué porquería?, ser un mago es lo mejor- mascullo molesto Sirius fulminando con la mirada al pequeño libro amarillo
—¿Vosotros lo sabíais? —preguntó Harry—. ¿Vosotros sabíais que yo era... un mago?
-¡Pues claro que lo sabían!- bufaron a la vez Severus y Lily, ambos voltearon a verse y se sonrieron
—¡Saber! —chilló de pronto tía Petunia—. ¡Saber! ¡Por supuesto que lo sabíamos! ¿Cómo no ibas a serlo, siendo lo que era mi condenada hermana?
-Lily no es ninguna condenada, es una gran mujer- bufo molesto James anotando en su pergamino con verdadera rapidez
-Si, Lily es una gran bruja, la mejor de nuestra generación- sentencio Sirius también anotando a toda velocidad en su pergamino inusualmente largo.
Oh, ella recibió una carta como ésta de ese... ese colegio, y desapareció, y volvía a casa para las vacaciones con los bolsillos llenos de ranas, y convertía las tazas de té en ratas.
-Lil, ¿Cómo podías hacer eso? No nos estaba permitido hacer magia fuera de Hogwarts- inquirió Sirius sorprendido
-Podías hacer magia solo un par de días regresando del colegio, con el fin de mostrarle tus avances a tus padres- explico la pelirroja sorprendiendo a los cuatro amigos
-¿Cómo es que no sabíamos eso?- se sorprendió Hermione viendo a su profesora- muchas veces quise mostrarles a mis padres todo cuanto había aprendido
-Creo que eso ya no se los dijimos, pues mucho aprovechaban para meterse en problemas en su casa- explico la profesora encogiéndose de hombros
Yo era la única que la veía tal como era: ¡una monstruosidad!
James y Sirius seguían escribiendo sin detenerse, lo que escuchaban lo sorprendían demasiado, al grado que Remus se les unió sacando otro pergamino y comenzando a escribir.
Los chicos se sorprendieron por la actitud de su ex profesor de defensa contras las artes oscuras. Fred y George veían con los ojos brillosos a sus ídolos y se unieron a su venganza, Lily sonreía con complicidad a los chicos y los profesores no se creían lo que escuchaban, el mas sorprendido era Severus, mantenía una mirada neutral, pero por dentro estaba ansioso por unirse a ese grupo de revoltosos en su venganza contra esos muggles insufribles.
Pero para mi madre y mi padre, oh no, para ellos era «Lily hizo esto» y «Lily hizo esto otro». ¡Estaban orgullosos de tener una bruja en la familia!
Se detuvo para respirar profundamente y luego continuó. Parecía que hacía años que deseaba decir todo aquello.
-Claro, si estabas celosa- exclamo Lily con las cejas fruncidas
—Luego conoció a ese Potter en el colegio y se fueron y se casaron y te tuvieron a ti, y por supuesto que yo sabía que ibas a ser igual, igual de raro, un... un anormal.
-Harry no es ningún anormal- grito Ginny furiosa
-Eso mini pelirroja, defiende a tu novio- exclamo Sirius divertido
Ginny se sonrojo y abrazo a su novio por el brazo, este se cohibió un poco y oculto su rostro en el cabello rojo encendido de su novia
-¡Mini cornamenta se puso nervioso!- canturreo Sirius metiendo bulla
-Cállate Sirius- bufo Harry entre los cabellos rojos de su novia enviando chispas por sus ojos verdes, asustando a su padrino, pues esa mirada en Lily era peligrosa e intuía que en su futuro ahijado era igual de peligroso
¡Y luego, como si no fuera poco, hubo esa explosión y nosotros tuvimos que quedarnos contigo!
-¿Explosión?- exclamo sorprendida Lily
Harry se había puesto muy pálido. Tan pronto como recuperó la voz, preguntó:
—¿Explosión? ¡Me dijisteis que habían muerto en un accidente de coche!
-¿Cómo en un accidente de coches?, odio los cachivaches muggles, excepto la moto de Sirius- señalo a su amigo el cual sonrio
—¿ACCIDENTE DE COCHE? —rugió Hagrid dando un salto, tan enfadado que los Dursley volvieron al rincón—. ¿Cómo iban a poder morir Lily y James Potter en un accidente de coche? ¡Eso es un ultraje! ¡Un escándalo! ¡Que Harry Potter no conozca su propia historia, cuando cada chico de nuestro mundo conoce su nombre!
—Pero ¿por qué? ¿Qué sucedió? —preguntó Harry con tono de apremio.
-¡Harry!- dijo Hermione con tristeza, no sabia como había sido la vida de su amigo, intuía algo, pero nunca había querido indagar mas de lo que él les había confiado a Ron y a ella
-Tranquila, eso fue hace mucho, ya no me importa lo que me digan- exclamo el chico encogiéndose de hombros
La furia se desvaneció del rostro de Hagrid. De pronto parecía nervioso.
—Nunca habría esperado algo así —dijo en voz baja y con aire preocupado—No tenía ni idea. Cuando Dumbledore me dijo que podía tener problemas para llegar a ti,
-¿Usted lo sabia y no hizo nada?- lo riño James molesto- ¡usted lo sabia y no lo impidió!
-James, eso lo hice por la propia seguridad de Harry, les pido disculpas, pero todo lo hice por su propio bien- explico el director con una mirada triste
no sabía que sería hasta este punto. Ah, Harry, no sé si soy la persona apropiada para decírtelo, pero alguien debe hacerlo. No puedes ir a Hogwarts sin saberlo. Lanzó una mirada despectiva a los Dursley.
—Bueno, es mejor que sepas todo lo que yo puedo decirte... porque no puedo decírtelo todo. Es un gran misterio, al menos una parte...
Se sentó, miró fijamente al fuego durante unos instantes, y luego continuó.
—Comienza, supongo, con... con una persona llamada... pero es increíble que no sepas su nombre, todos en nuestro mundo lo saben...
-Harry vive con muggles idiotas, Hagrid, como iba a saberlo- mascullo Remus observando al hombretón
-Es que era increíble- se disculpo el hombretón con una sonrisa de lado
—¿Quién?
—Bueno... no me gusta decir el nombre si puedo evitarlo. Nadie lo dice.
—¿Por qué no?
—Gárgolas galopantes, Harry, la gente todavía tiene miedo. Vaya, esto es difícil.
-Hagrid, no seas cobarde, ese no es un hombre, es un monstruo y no hay por que tenerle miedo- exclamo Lily con coraje y asco
Mira, estaba ese mago que se volvió... malo. Tan malo como te puedas imaginar. Peor. Peor que peor. Su nombre era... Hagrid tragó, pero no le salía la voz.
—¿Quiere escribirlo? —sugirió Harry.
—No... no sé cómo se escribe. Está bien... Voldemort. —Hagrid se estremeció—.
-Lo lograste Harry, hiciste a Hagrid decir su nombre- rio Sirius divertido
-No lo repitas- pidió Ron con un leve escalofrió
-Ron, no seas terco, es solo un nombre- lo riño Hermione viéndolo detenidamente
-Pero no es un nombre cualquiera, ese hombre a matado a muchas personas y sigue haciéndolo- explico Ron encogiéndose de hombros
-Sigue vivo- inquirió James sorprendido
-Regreso hace casi dos años- explico Harry con la cabeza gacha- y no pude hacer nada para evitarlo- este se golpeo la pierna con un puño lleno de coraje. Ginny le paso un brazo por lo hombros
-Harry, no es tu culpa, básicamente no podías evitarlos, no te culpes por eso- lo regaño Hermione acariciando su espalda
-Pero Hermione, si hubiera…
-El hubiera no existe Harry, ni siquiera en nuestro mundo- exclamo Hermione cortándolo en media frase- es mejor que hallas regresado a que te hallas quedado ahí y seguir luchando con él
-¿Pe-peleaste con Voldemort?- inquirió Lily asustada
-Si, y no es la primera vez- exclamo Harry todavía con la cabeza gacha
-Pero…
-No es para tanto- dijo Harry levantando la vista para ver a su madre- nunca me ha pasado nada mas grave que un par de rasguños o un par de días de inconsciencia, como te enteraras- tercio sin darle importancia encogiéndose de hombros
Lily no sabía que era peor, si la forma en que Harry le restaba importancia al hecho de haber peleado con Voldemort o que él siguiera con vida.
La profesora al ver que ninguno de los chicos decían nada más y solo seguían escribiendo como locos cada uno en sus pergaminos, continuo con su lectura
No me lo hagas repetir. De todos modos, este... este mago, hace unos veinte años, comenzó a buscar seguidores. Y los consiguió. Algunos porque le tenían miedo, otros sólo querían un poco de su poder, porque él iba consiguiendo poder. Eran días negros, Harry.
-Ni que lo digas- dijeron los cuatro atemporales a la vez
No se sabía en quién confiar, uno no se animaba a hacerse amigo de magos o brujas desconocidos... Sucedían cosas terribles. Él se estaba apoderando de todo. Por supuesto, algunos se le opusieron y él los mató. Horrible. Uno de los pocos lugares seguros era Hogwarts. Hay que considerar que Dumbledore era el único al que Quientú- sabes temía. No se atrevía a apoderarse del colegio, no entonces, al menos.
-Muy cierto, Dumbledore es mejor que Voldemort, eso todos lo saben- sentencio Lily sonriendo a su director y este le devolvió la sonrisa
»Ahora bien, tu madre y tú padre eran la mejor bruja y el mejor mago que yo he conocido nunca. ¡En su época de Hogwarts eran los primeros! Supongo que el misterio es por qué Quien-tú-sabes nunca había tratado de ponerlos de su parte...
-Aunque me lo hubiera propuesto, nunca hubiera aceptado- exclamo James abrazando a su novia con ternura y firmeza- primero muerto a unirme a él y menos si quiere ponerle las manos encima a Lily y Harry.
Severus, en su interior, agradecía las palabras de James, en parte por que ya sabia que este había muerto dando su vida por su esposa y segunda, por reafírmalo en este momento.
Probablemente sabía que estaban demasiado cerca de Dumbledore para querer tener algo que ver con el Lado Oscuro.
»Tal vez pensó que podía persuadirlos...
-No fue por eso- mascullo Severus en un susurro que todos alcanzaron a oír
-¿Qué quieres decir?- inquirió Sirius viendo detenidamente al pelinegro
-Nada que te incumba Black- exclamo Severus molesto
-Claro que me incumbe si tiene que ver con mis amigos- exploto Sirius poniéndose de pie
-Ya te enteraras, yo no soy quien para decírtelo- dijo Severus más tranquilo, tampoco esperaba esa reacción del ojigris
Sirius, sorprendido por como se refirió Severus a él, lo dejo de momento por la paz, al fin y al cabo, si Severus no mentía, terminaría enterándose de todo.
O quizá simplemente quería quitarlos de en medio. Lo que todos saben es que él apareció en el pueblo donde vosotros vivíais, el día de Halloween, hace diez años. Tú tenías un año. Él fue a vuestra casa y... y...
De pronto, Hagrid sacó un pañuelo muy sucio y se sonó la nariz con un sonido como el de una corneta.
—Lo siento —dijo—. Pero es tan triste... pensar que tu madre y tu padre, la mejor gente del mundo que podrías encontrar...
»Quien-tú-sabes los mató. Y entonces... y ése es el verdadero misterio del asunto... también trató de matarte a ti. Supongo que quería hacer un trabajo limpio, o tal vez, para entonces, disfrutaba matando. Pero no pudo hacerlo. ¿Nunca te preguntaste cómo te hiciste esa marca en la frente? No es un corte común. Sucedió cuando una poderosa maldición diabólica te tocó. Fue la que terminó con tu madre, tu padre y la casa, pero no funcionó contigo, y por eso eres famoso, Harry. Nadie a quien él hubiera decidido matar sobrevivió, nadie excepto tú, y eso que acabó con algunas de las mejores brujas y de los mejores magos de la época (los McKinnons, los Bones, los Prewetts...)
-¿Ellos también?- inquirió Lily sorprendida
-Si, ellos también- dijo McGonagall conteniendo un sollozo
Lily se aferro al pecho de su novio y comenzó a llorar en silencio, los conocía, los conocía y no podía soportar saber que ellos también morirían
Los chicos de su época no sabían que decir, ellos conocían y se llevaban bien con Fabián y Gibbon Prewetts, conocían a Ian, era compañero suyo en la escuela, iba en Ravenclaw y era un buen contrincante en Quidich y en cuanto a Richard Bones, era un año mas chico que ellos, pero era un excelente buscador de Hufflepuff, no podían creer que estuvieran muertos.
y tú eras muy pequeño. Pero sobreviviste. Algo muy doloroso estaba sucediendo en la mente de Harry. Mientras Hagrid iba terminando la historia, vio otra vez la cegadora luz verde con más claridad de lo que la había recordado antes y, por primera vez en su vida, se acordó de algo más, de una risa cruel, aguda y fría.
-No sabia que lo podías recordar- dijo Ron sorprendido
-Nadie lo sabe, no es algo que me guste mucho- explico el chico de ojos verdes con la vista triste
Ginny lo abrazo con ternura, mientras Hermione luchaba por reprimir las lágrimas que insistían en salir.
Hagrid lo miraba con tristeza.
—Yo mismo te saqué de la casa en ruinas, por orden de Dumbledore. Y te llevé con esta gente...
—Tonterías —dijo tío Vernon.
Harry dio un respingo. Casi había olvidado que los Dursley estaban allí. Tío
Vernon parecía haber recuperado su valor. Miraba con rabia a Hagrid y tenía los puños cerrados.
—Ahora escucha esto, chico —gruñó—: acepto que haya algo extraño acerca de ti, probablemente nada que unos buenos golpes no curen.
-Ni se te ocurra ponerle una mano encima, Vernon- bufo James molesto abrazando a su novia
-Con que le pongas una mano encima y te juro que desearás no haber nacido- amenazo Sirius apuntando algo en su pergamino
Y todo eso sobre tus padres... Bien, eran raros, no lo niego y, en mi opinión, el mundo está mejor sin ellos... Recibieron lo que buscaban, al mezclarse con esos brujos... Es lo que yo esperaba: siempre supe que iban a terminar mal...
-¿Cómo te atreves?- gritaron molestos Sirius, Remus y para sorpresa de la gran mayoría Severus
-¿Cómo te atreves a decir eso de ellos?- rugió Severus fuera de si- solo yo puedo expresarme así de Potter y Lily… Lily es una persona maravillosa
-Sev…- exclamo Lily viendo al que fue su amigo de la infancia
-Lily siento mucho haberme comportado como un imbécil… yo… no sabia que decía- exclamo Severus abatido
-Tranquilo, eso paso hace años, solo espero que cuando volvamos a nuestro tiempo tu puedas ayudarnos- dijo Lily mandándole una tierna sonrisa
-Si tu me lo pides… lo hare- exclamo Severus con un seco asentimiento
Lily sonrio a su ex amigo, James seguía igual de sorprendido, a Sirius y Remus se les habían caído los pergaminos y tenían la boca abierta de la impresio. McGonagall, aprovechando el momentáneo estado de shock de sus alumnos, prosiguió con la lectura
Pero en aquel momento Hagrid se levantó del sofá y sacó de su abrigo un paraguas rosado. Apuntando a tío Vernon, como con una espada, dijo:
—Le prevengo, Dursley, le estoy avisando, una palabra más y...
Ante el peligro de ser alanceado por la punta de un paraguas empuñado por un gigante barbudo, el valor de tío Vernon desapareció otra vez. Se aplastó contra la pared y permaneció en silencio.
—Así está mejor —dijo Hagrid, respirando con dificultad y sentándose otra vez en el sofá, que aquella vez se aplastó hasta el suelo.
Harry, entre tanto, todavía tenía preguntas que hacer, cientos de ellas.
—Pero ¿qué sucedió con Vol... perdón, quiero decir con Quién-usted-sabe?
-No tengas miedo decir su nombre Harry- lo regaño su madre
-No lo tengo, es solo que no sabia- se excuso el chico encogiéndose de hombros. Lily rio y volteo a ver a la profesora, la cual continuo.
—Buena pregunta, Harry Desapareció. Se desvaneció. La misma noche que trató de matarte. Eso te hizo aún más famoso. Ése es el mayor misterio, sabes... Se estaba volviendo más y más poderoso... ¿Por qué se fue?
-Eso es lo que quisiera saber- exclamo James viendo el libro, como esperando que respondiera a su pregunta
»Algunos dicen que murió. No creo que le quede lo suficiente de humano para morir.
-Ni yo- apoyo Sirius fulminando al libro con la mirada, no le gustaba lo que decía
Otros dicen que todavía está por ahí, esperando el momento, pero no lo creo. La gente que estaba de su lado volvió con nosotros. Algunos salieron como de un trance. No creen que pudieran volver a hacerlo si él regresara. »La mayor parte de nosotros cree que todavía está en alguna parte, pero que perdió sus poderes. Que está demasiado débil para seguir adelante. Porque algo relacionado contigo, Harry, acabó con él. Algo sucedió aquella noche que él no contaba con que sucedería, no sé qué fue, nadie lo sabe... Pero algo relacionado contigo lo confundió.
-Lily, sigo pensando que eres grandiosa- exclamo James besando a su esposa en la mejilla
-Gracias amor- sonrio su novia besándolo también en la mejilla
Hagrid miró a Harry con afecto y respeto, pero Harry, en lugar de sentirse complacido y orgulloso, estaba casi seguro de que había una terrible equivocación. ¿Un mago? ¿Él?
-Que poca fe amigo- rio Ron para relajar el ambiente
-Tenia once años- se defendió Harry divertido
Ron se encogió de hombros y siguió escuchando
¿Cómo era posible? Había estado toda la vida bajo los golpes de Dudley y el miedo que le inspiraban tía Petunia y tío Vernon. Si realmente era un mago, ¿por qué no los había convertido en sapos llenos de verrugas cada vez que lo encerraban en la alacena? Si alguna vez derrotó al más grande brujo del mundo, ¿cómo es que Dudley siempre podía pegarle patadas como si fuera una pelota?
-Maldito mocoso- rugió James molesto
-Harry, no seas tan pesimista- lo regaño Hermione divertida
-Hermione, ¿tu te creíste luego, luego que eras una bruja?- inquirió Harry comenzando a molestarse
-Bien, te comprendo- rio su amiga con ternura
-Gracias- exclamo el chico con un silbido molesto
—Hagrid —dijo con calma—, creo que está equivocado. No creo que yo pueda ser un mago.
Para su sorpresa, Hagrid se rió entre dientes.
—No eres un mago, ¿eh? ¿Nunca haces que sucedan cosas cuando estás asustado o enfadado?
Harry contempló el fuego. Si pensaba en ello... todas las cosas raras que habían hecho que sus tíos se enfadaran con él, habían sucedido cuando él, Harry, estaba molesto o enfadado: perseguido por la banda de Dudley, de golpe se había encontrado fuera de su alcance; temeroso de ir al colegio con aquel ridículo corte de pelo, éste le había crecido de nuevo y, la última vez que Dudley le pegó, ¿no se vengó de él, aunque sin darse cuenta de que lo estaba haciendo? ¿No le había soltado encima la boa constrictora?
-Wow, para ser magia accidental, es magia muy avanzada y poderosa- se sorprendió James de su propio hijo
-No es para tanto- exclamo Harry encogiéndose de hombros
-¿No es para tanto?- inquirió Sirius sorprendido- Harry, lo mas que pude hacer yo antes de entrar a Hogwarts era levitar algo
Harry miró de nuevo a Hagrid, sonriendo, y vio que el gigante lo miraba radiante.
—¿Te das cuenta? —dijo Hagrid—. Conque Harry Potter no es un mago... Ya
verás, serás muy famoso en Hogwarts.
Pero tío Vernon no iba a rendirse sin luchar.
—¿No le hemos dicho que no irá? —dijo con desagrado—. Irá a la escuela secundaria Stonewall y nos dará las gracias por ello. Ya he leído esas cartas y necesitará toda clase de porquerías: libros de hechizos, varitas y...
—Si él quiere ir, un gran muggle como usted no lo detendrá —gruñó Hagrid—. ¡Detener al hijo de Lily y James Potter para que no vaya a Hogwarts! Está loco. Su nombre está apuntado casi desde que nació. Irá al mejor colegio de magia del mundo. Siete años allí y no se conocerá a sí mismo. Estará con jóvenes de su misma clase, lo que será un cambio. Y estará con el más grande director que Hogwarts haya tenido: Albus Dumbled...
-Eso es Hagrid- dijeron los bromistas a la vez
—¡NO VOY A PAGAR PARA QUE ALGÚN CHIFLADO VIEJO TONTO LE ENSEÑE TRUCOS DE MAGIA! —gritó tío Vernon.
-Esa es la gota que derramo el vaso Dursley- bufo James casi perforando el pergamino a la vez que escribía
Pero aquella vez había ido demasiado lejos. Hagrid empuñó su paraguas y lo agitó sobre su cabeza.
— ¡NUNCA... —bramó— INSULTE-A-ALBUS-DUMBLEDORE-EN MI PRESENCIA!
Agitó el paraguas en el aire para apuntar a Dudley. Se produjo un relámpago de luz violeta, un sonido como de un petardo, un agudo chillido y, al momento siguiente, Dudley saltaba, con las manos sobre su gordo trasero, mientras gemía de dolor. Cuando les dio la espalda, Harry vio una rizada cola de cerdo que salía a través de un agujero en los pantalones.
-¡Impresionante!- dijeron los bromistas con los ojos brillándoles
-Hagrid, no debió hacer eso- lo regaño McGonagall con la vista severa
-Pero Minerva, mire como trata mi familia a mi propio hijo, es lo menos que se merecen- exclamo Lily sorprendiendo a todo mundo
-¡Evans!- exclamo sorprendida la profesora
-No profesora, es la verdad, cuando regrese tendré una seria charla con mi hermana- exclamo Lily con seriedad y arrebatándole el pergamino a su novio comenzó a escribir con rapidez.
Tío Vernon rugió. Empujó a tía Petunia y a Dudley a la otra habitación, lanzó una última mirada aterrorizada a Hagrid y cerró con fuerza la puerta detrás de ellos. Hagrid miró su paraguas y se tiró de la barba.
—No debería enfadarme —dijo con pesar—, pero a lo mejor no ha funcionado. Quise convertirlo en un cerdo, pero supongo que ya se parece mucho a un cerdo y no había mucho por hacer.
Todos los chicos en la sala estallaron en carcajadas, Hagrid no sabia si reír o esconderse, Severus estaba igual de dividido y McGonagall veía todo aquello de forma reprobatoria, aunque por dentro si reina. Dumbledore por otro pensaba si no había cometido una equivocación al enviar a Harry con esa familia
Miró de reojo a Harry, bajo sus cejas pobladas.
—Te agradecería que no le mencionaras esto a nadie de Hogwarts —dijo—. Yo... bien, no me está permitido hacer magia, hablando estrictamente. Conseguí permiso para hacer un poquito, para que te llegaran las cartas y todo eso... Era una de las razones por las que quería este trabajo...
—¿Por qué no le está permitido hacer magia? —preguntó Harry.
-Harry, no seas curioso- lo regaño su madre
-No importa, igual ya lo se- sonrio el chico a su madre y le guiño un ojo a Hagrid, el cual sonrio
-¿En verdad?- inquirió James ansioso
-Aja, pero no te dire… ya lo sabrás por ti mismo- rio Harry al ver la cara furiosa de su padre, como haciendo un berrinche
—Bueno... yo fui también a Hogwarts y, si he de ser franco, me expulsaron. En el tercer año. Me rompieron la varita en dos. Pero Dumbledore dejó que me quedara como guardabosques. Es un gran hombre.
—¿Por qué lo expulsaron?
-¡Harry!- lo regañaron Hermione y Lily
-¿Qué?- quiso saber el chico encogiéndose de hombros
-¡Que descortés!- dijo Hermione negando con la cabeza
—Se está haciendo tarde y tenemos muchas cosas que hacer mañana —dijo Hagrid en voz alta—. Tenemos que ir a la ciudad y conseguirte los libros y todo lo demás. Se quitó su grueso abrigo negro y se lo entregó a Harry
—Puedes taparte con esto —dijo—. No te preocupes si algo se agita. Creo que todavía tengo lirones en un bolsillo.
-¿Cómo puedes tener lirones Hagrid?- inquirió Sirius sorprendido
-Por si llego a necesitarlos, nunca se sabe- se excuso el semi gigante encogiéndose de hombros
-Bueno, aquí termina, quien leerá el siguiente- exclamo McGonagall poniendo un separador en medio de la pagina
-Creo que le toca al señor Lupin.- señalo Dumbledore con un asentimiento de cabeza
-Bien- exclamo McGonagall entregándole el libro
-Eso lunático, tu turno- sonrio James palmeando el hombro de su amigo
Remus se aclaro la garganta y se dispuso a leer
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